Las miniaturas son unproducto de merchandising ideal para el mundo del motor. Las competiciones de motociclismo atrapan a millones de aficionados que disfrutan con las pequeñas réplicas de sus vehículos preferidos. Hasta ahora, la producción de miniaturas de piezas con geometría tan irregular como las motos estaba sujeta a procesos muy tradicionales. La empresa Guisval, con sede en Ibi, acaba de desarrollar un nuevo sistema de decoración para reproducciones de vehículos de dos ruedas con tamaño muy reducido. La compañía necesitaba diseñar una técnica que «eliminase procesos en la cadena de montaje para disminuir costes de fabricación», al mismo tiempo que «mejorase la calidad del producto final», afirma Aurora Serralta, directora comercial de
Guisval. Mientras que miniaturas sencillas como las de un camión, con superficies rectangulares y lisas, permiten aplicar sistemas más automatizados; en productos más complejos, como las motos de competición, es necesario utilizar métodos más tradicionales. Para este tipo de piezas irregulares, se suelen aplicar adhesivas en vinilo o papel. «Su colocación no queda perfecta y simétrica, por mucho esmero que se le dedique», afirma Serralta. Además, con el paso del tiempo es «más fácil que alguna parte se despegue», añade. La empresa de Ibi necesitaba acabar con este «retraso tecnológico en un producto muy comercial», que demanda «un gran realismo». Y así ha surgido su nueva técnica de tampografía para la decoración de miniaturas de motos. Guisval ya utilizaba este sistema para otro tipo de productos, pero ha tenido que «adaptarlo» por completo. Uno de los retos de la firma ha sido encontrar la «dureza» de los tampones necesaria para realizar la impresión con la nitidez y calidad necesaria. Cada parte de la moto en miniatura necesita un tampón diferente que se adapte con precisión a sus características. Guisval también ha creado una serie de útiles, moldes especiales para colocar las piezas, con el fin de que cada producto quede perfectamente alineado en la cadena de producción. El nuevo sistema de decoración permite a la compañía adaptarse con rapidez a los cambios del mundo del motor, tanto en modelos y formas como en colores corporativos. Guisval comenzó a investigar esta técnica en enero de 2012 y ya ha creado cuatro modelos de motos con tampografía. La empresa cumple este año su 50 aniversario y ha celebrado con una curiosa simulación de un atasco con coches en miniatura en la Gran Vía de Madrid.